Las nuevas tecnologías influyen cada vez más en las relaciones de pareja, según un estudio de la criminóloga Carla Jabaloyas

Como adelantó este semanario en su edición impresa, las redes sociales y los nuevos canales de comunicación han abierto un amplio abanico de posibilidades en la interacción de las parejas, especialmente entre quienes se han criado al amparo de la tecnología digital.
Aunque la esencia de la comunicación social es la misma que antaño, lo cierto es que los formatos y, sobre todo, los modos han ido evolucionando hasta un punto en el que se hace necesario pararse, analizar y aportar soluciones.
Así lo ha hecho la joven criminóloga natural de Alborache, Carla Jabaloyas, quien ha dedicado su trabajo fin de grado (TFG) a profundizar en las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC’s) y su cada vez más estrecha relación con la violencia en las parejas adolescentes.
Para su análisis, Carla Jabaloyas ha contactado con alumnos de varios institutos, entre ellos el IES La Hoya de Buñol, a quienes les ha preguntado sobre sus hábitos de comunicación, especialmente entre aquellos que tienen una pareja más o menos estable. Los datos resultantes deben ponernos en alerta.
Como ejemplo del control al que se somete a la pareja, diremos que el 60% de las mujeres y el 46% de los hombres encuestados por Carla Jabaloyas han reconocido abiertamente que se enfadan si la otra parte no les coge el teléfono a pesar de estar en línea en la conversación de whatsapp.
Por sexos, las mujeres han puntuado más en las preguntas relacionadas con conductas de enfado, suplantación de identidad, prohibición de comunicarse con ciertas amistades y en todas las relacionadas con el control de la pareja. Sin embargo, los hombres han sacado más nota en aspectos como mentir, amenazar, humillar, menospreciar a la pareja u obligar a eliminar contenidos de la red. A su vez, reconocen molestarse cuando ellas no les cogen el teléfono móvil, siempre según el análisis realizado por esta joven criminóloga.
“Ésto indica que mientras los hombres emplean una violencia psicológica mucho más directa como la humillación, el menosprecio, las amenazas o las mentiras, las mujeres suelen ser más estrategas, ya que emplean una violencia más elaborada y, por tanto, menos visible como son el control de la pareja o la suplantación de la identidad”, como ha explicado Jabaloyas.
A tenor de los datos, los adolescentes de menor edad son los que más padecen y protagonizan conductas violentas a través de las nuevas tecnologías. “Esto tiene que ver con el hecho de que han nacido en la era digital y han aprendido desde bien pequeños a emplearlas como una herramienta de  ocio, aprendizaje y, sobre todo, como una forma de interrelación social. La mayoría tiene antes un teléfono móvil que una pareja y eso nos lleva a que la forma de relacionarse con sus parejas, cuando las tienen, va estrechamente vinculada a las TIC’s, lo que establece un vínculo tan estrecho que sí no empezamos a realizar campañas de prevención no podremos quitar los malos hábitos que se están adquiriendo a través de estas. No olvidemos que las nuevas tecnologías de la información y la comunicación son un gran avance para el ser humano, por tanto debemos lograr que no se conviertan en un retroceso en nuestra sociedad frente a valores como el respeto, la intimidad,  la libertad de expresión, la libertad de actuación y de comunicación, entre otros”, concluye la responsable del estudio.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo no será publicada.


*