La Unió de Llauradors considera que “la destilación obligatoria de vino pactada entre el Ministerio de Agricultura y una parte de los representantes del sector vitivinícola, sin ayudas, castiga al sector sin reactivar mercados ni aliviar la situación para la próxima campaña”
Recordar que según el Ministerio de Agricultura “la medida supondrá la retirada definitiva del mercado de un máximo de 4 millones de hectolitros de vinos, mediante su envío a destilación para fines energéticos o industriales y permitirá aliviar la actual situación de stocks, los problemas de capacidad y reactivar los mercados”.
Desde la Unión estiman que “la única medida que podría haber contribuido a reactivar el mercado del vino y a hacer hueco en los depósitos para la próxima cosecha habría sido una destilación voluntaria apoyada con fondos del Ministerio de Agricultura para que, sobre todo las cooperativas pudieran haberse deshecho en condiciones razonables de la parte de su producción almacenada de peor salida comercial”. “No obstante –añaden- el Ministerio ha hecho pública su negativa a aportar ninguna financiación a una medida de este tipo y en su lugar ha aprobado, con el beneplácito de Cooperativas Agro-alimentarias y algunas organizaciones agrarias, una destilación obligatoria para quienes hayan tenido rendimientos muy por encima de la media de años pasados y cuyo coste tendrá que ser asumido por los productores”.
La mencionada medida,” es ineficaz además por las fechas en las que podrá ponerse en marcha, es en realidad una penalización al sector y sienta un peligroso precedente de cara a próximas campañas” opinan desde la Unió.
“Los mismos que hace diez meses se felicitaban de haber colocado a España como primer productor mundial, hoy castigan al sector precisamente por ese motivo. Algo no funciona bien cuando se permite que una buena cosecha suponga un drama para los viticultores y para sus cooperativas” ha expresado José Ramón Beltrán, responsable del vino de la Unió. Informa Luis Ibáñez.
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