Post també disponible en:
La vicepresidenta de la Diputación y responsable de Memoria participa entre el 1 y el 3 de septiembre en la apertura de las jornadas ‘Cuando el mundo expulsa’, así como en la mesa sobre disputas y responsabilidades políticas.
¿Cómo evitar que la memoria democrática se reduzca a conmemoración o relato institucional? Sobre esta y otras cuestiones debatirá Natàlia Enguix junto a las doctoras en Historia Eugenia Allier y Mónica Acosta.
La vicepresidenta de la Diputació de València, Natàlia Enguix, participará en las jornadas ‘Cuando el mundo expulsa: el exilio republicano, la memoria democrática y las movilidades forzadas contemporáneas’, que tendrán lugar entre el 1 y el 3 de septiembre en distintas localizaciones de Ciudad de México. Enguix tomará la palabra en la apertura del encuentro, la mesa de debate sobre las disputas políticas en torno a la memoria y el cierre de las jornadas organizadas por el Ateneo Español de México, la Universidad Iberoamericana, el Colegio de México y la Universitat de València.
La responsable provincial de Memoria compartirá mesa con las doctoras en Historia Eugenia Allier, investigadora de la Universidad de México, y Mónica Acosta, académica en la Universidad Iberoamericana. El investigador visitante en Nueva York y el Colegio de México Jorge de Hoyos, también doctor en Historia, ejercerá de moderador en el debate a tres bandas. ¿Cómo evitar que la memoria democrática se reduzca a conmemoración o relato institucional? Sobre este punto de partida dialogarán e intercambiarán ideas las tres oradoras.
En palabras de Natàlia Enguix, “el problema aparece cuando la memoria se limita exclusivamente a esas conmemoraciones o cuando se convierte en un relato institucional cerrado. La verdadera responsabilidad pública consiste en conseguir que la memoria sea también una herramienta para comprender nuestro presente y fortalecer nuestra democracia”. En opinión de la vicepresidenta, “la propia evolución de las políticas de memoria de la Diputación durante estos últimos diez años es un buen ejemplo, con una apuesta gradual por la visión didáctica entre las nuevas generaciones”.
En los primeros años, “el esfuerzo se concentró en localizar y exhumar fosas comunes e iniciar la identificación de las víctimas. Sin abandonar las tareas de localización, exhumación e identificación, hemos ido incorporando con mayor intensidad políticas de divulgación y, especialmente, de educación”, señala Enguix. “Si queremos que la memoria tenga una dimensión verdaderamente democrática, no basta con recuperar el pasado: tenemos que conseguir que las nuevas generaciones lo conozcan”, añade como adelanto de su intervención en el congreso que se celebrará en unos días en tierras mexicanas.
Exposición de Eva Máñez
En este contexto, la Diputación colabora en el proyecto de la fotoperiodista Eva Máñez, una exposición que se exhibirá en el marco de las jornadas, con el impulso del Ateneo Español de México y la Cátedra del Exilio Republicano Español de la Universitat de València, con el objetivo de dar a conocer la vida de los valencianos y valencianas que se exiliaron a México como consecuencia del conflicto bélico. “Buscaré testimonios y también esos lugares en los que todavía puede sentirse la memoria y la impronta de aquellos valencianos”, afirma Máñez.
El proyecto “nos permitirá pasar de los grandes datos del exilio a las historias personales, a las familias y a los lugares en los que aquellas personas vivieron y trabajaron”, señala Enguix. La Diputación dará continuidad a la iniciativa mediante la edición de una publicación y su posterior traslado a una exposición en Valencia, acercando así los resultados de la investigación a la ciudadanía valenciana.
Para Natàlia Enguix, “las instituciones públicas debemos entender que estas políticas no pueden depender únicamente de las familias, las asociaciones o los investigadores”. “Hoy la memoria continúa siendo objeto de disputa política y, en ocasiones, se presenta como una herramienta partidista, cuando debería entenderse como una responsabilidad de las instituciones y como un patrimonio colectivo”, asegura en la previa de su viaje a México, donde se abordarán cuestiones como el concepto actual de memoria; el lugar que ocupan el exilio, las víctimas no canonizadas, los silencios y la transmisión intergeneracional; y la agenda de investigación y acción pública que debería abrirse de 2026 en adelante.