Ángel Ramiro: «Se puede ser socio de la Asociación de Jubilados de Buñol a partir de tener 14 años»

El presidente de la Asociación de Jubilados y Pensionistas de Buñol, Ángel Ramiro.
El presidente de la Asociación de Jubilados y Pensionistas de Buñol, Ángel Ramiro.
El presidente de la Asociación de Jubilados y Pensionistas de Buñol, Ángel Ramiro.
El presidente de la Asociación de Jubilados y Pensionistas de Buñol, Ángel Ramiro.

— PREGUNTA: ¿En qué estado de salud se encuentra la Asociación de Jubilados y Pensionistas de Buñol?

— RESPUESTA: Yo la veo con mucha salud. Muy viva, tenemos más socios que nunca. Tenemos también una gran aceptación de nuestro local de toda la gente, que se llena completamente. Y muchos de los actos que hacemos funcionan muy bien. Y en cuanto a su labor principal, que es la divulgación, también va muy bien.

— ¿Cuantos socios y socias son ahora, aproximadamente? ¿Se ha incrementado la cifra durante este año?

— Sí, se viene incrementando la cifra en unos diez, quince o veinte socios durante todo el año, porque claro todos los años hay gente que entra, que se da de baja… Igual se dan de baja 30 o 40; pero siempre hay unos 50 que se dan de alta. La verdad es que es una asociación bastante activa; y eso se puede ver, por ejemplo, en las actividades que hacemos. Ahora vamos a hacer un viaje y estaba proyectado para un máximo de 54 personas y nos hemos quedado cortos

— Una asociación como la de Jubilados y Pensionistas de Buñol, ¿cuáles son sus principales cometidos?

— Bueno, el principal objetivo como ya lo dice el nombre de la asociación son los jubilados y pensionistas, la gente mayor, realmente aunque no sean jubilados. Lo primero que hacemos es brindarles un local, que está muy bien tenemos también un buen jardín y allí mismo hay actividades como la petanta, el parchís… Nuestra función social dirigida a la gente mayor yo creo que la cumplimos bastante bien. Hacemos algunos viajes también, ahora hemos celebrado el día del jubilado. Lo que pasa es que la gente mayor parece que no esté muy participativa, porque nosotros haríamos más cosas. Pero bueno, creo que la función social a la que está dirigida la asociación se cumple bastante bien.

— El local social también está abierto a la participación de todo el mundo, ¿no?

— Me alegra que me hagas esta pregunta porque hay mucha gente que se confunde. Esto no es una asociación cerrada. Uno puede ser socio de esa asociación a partir de tener 14 años, incluso puede ser menor aunque con permiso paterno. O sea, que cuando hacemos viajes, por ejemplo, están completamente abiertos para socios o para los no socios. El que es socio tiene un pequeño descuento en el bar, pero el resto puede ir allí como si fuera su casa, porque de hecho lo es.

— ¿O sea, que no hace falta ser jubilado o pensionista para pertenecer a la asociación?

— No, por supuesto. Al local social puede ir quien quiera y nuestras puertas están abiertas a todo el mundo.

— Y a parte de los pequeños descuentos en el bar, ¿estos se aplican a los socios para otras actividades, como los viajes, por ejemplo?

— Sí, hay que tener en cuenta que los gastos en nuestra asociación son mínimos, porque nuestro objetivos es dar un servicio cultural. Como por ejemplo las cestas de Navidad: nos cuestan a la asociación más dinero que paga el socio, y sale una cesta muy buena por un precio de 11 euros de cuota al año. No hay que pagar más al año. Y también hacemos actividades como la comida del jubilado. Este año por ejemplo vino mucha gente al chocolate que hicimos ese día, ya que no sobró prácticamente nada. Estuvimos muy contentos porque hubo muy buena respuesta.

— Una de las actividades que más llama la atención es la celebración del día del jubilado. ¿En qué consiste básicamente esta jornada?

— Bueno este día hacemos por la mañana chocolate, otros años se han hecho buñuelos, etcétera. Como dije antes, este año ha venido bastante gente. Y al mediodía hacemos la comida que al socio le cuesta la mitad de precio. Y dentro de esa comida desarrollamos un sorteo de regalos de empresas y comercios de Buñol que colaboran con nosotros. Hacemos que la gente se lo pase bien, y con eso nos damos por más que satisfechos.

— Una organización como esta necesitará de una junta directiva que lleve el peso de la responsabilidad para sacar el día de la asociación. ¿Cuánta gente son ahora en la junta?

— No somos muchos. Sólo somos seis, pero tenemos repartidos los trabajos: el secretario se encarga de todo lo que corresponde a cosas burocráticas; el tesorero se encarga de la comprobación de los cobros y de las cuotas, de los viajes. Y luego tenemos otras tres personas que estamos allí para todo. La verdad es que estamos muy satisfechos con todos. Nos manejamos bastante bien.

—  ¿Son suficientes o hace falta que se involucre más gente todavía? ¿O quizás más como apoyo puntual en un momento dado?

— Bueno, este mes es muy fuerte porque hay mucha gente que no se acuerda de pagar las cuotas; o te acuerdas un poco tarde. Hay gente que quiere ser socio y no pude hacerse en noviembre o diciembre. Este año además se nos ha complicado con el viaje que hacemos a Gandía, que está muy concurrido. Pero nos apañamos bien.

— ¿Y necesidades? ¿Qué necesita una asociación de estas características? ¿Más apoyo institucional, por ejemplo?

— Bueno, quizás que la gente participe más. Económicamente somos una asociación muy pobre pero también tenemos muy pocos gastos por lo que nos manejamos bien. El Ayuntamiento nos da una pequeña contribución, pero el hecho de que sea él quien mantenga el local social ya es bastante. Quizás nos haría falta que nos ayudasen un poco más en el mantenimiento del jardín. La verdad es que la crisis se está llevando muchas cosas por delante, aunque con muy poco dinero se podría solucionar el mantenimiento. Quizás nos gustaría dar también más charlas, le hemos pedido al Hospital de Manises si las puedan dar y la verdad es que no hemos tenido respuesta. Creo que vendría muy bien tener estas dos cosas.

— ¿La atención municipal es la adecuada?

— Se podría decir que sí, aunque teniendo en cuenta que estamos en una época de crisis, no se puede pedir más; aunque quizás un poco sí se podría mejorar.

— ¿Qué perspectivas de futuro tienen para afrontar 2017?

— En estos momentos tenemos la actividad de  varios viajes ya previstos, a Benidorm, por ejemplo, y otros de carácter cultural. Porque los viajes del Imserso están muy bien, pero a lo mejor es más recomendable hacer los viajes que organizamos nosotros porque te pueden salir igual de precio pero resultan más cómodos y encima vas con gente de Buñol.

— Viajes abiertos a todo el mundo, ¿no?

— Sí, sí a gente mayor, gente joven… por supuesto a todo el que quiera. Y este año que viene queremos promocionar un poco más todavía esto de los viajes, porque la gente nos lo pide.

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